Los plásticos se han convertido en las últimas décadas en unos de los más fieles compañeros en nuestra rutina diaria desde que nos levantamos: cepillos de dientes, envoltorios de comida, botellas de bebidas, utensilios de cocina, zapatillas, ordenadores y demás aparatos electrónicos, juguetes para los niños… Allá donde miremos vemos plásticos.

En principio pueden parecer nuestros aliados, ya que permiten el aislamiento y conservación de alimentos, medicamentos y demás útiles sanitarios, pero necesitamos reducir el uso de plásticos. ¿Somos conscientes del impacto que generan en el medio ambiente? Y más a la escala a la que han llegado a producirse y consumirse.

Antiguamente, no hace tantos años, no existían los plásticos y la sociedad se manejaba muy bien a la hora de comprar comida. Se compraba a granel, se iba a la compra con una cesta o un carro y se volvía con todos los alimentos sanos y salvos sin necesidad de plásticos. Hoy en día, una simple cesta de la compra puede incluir 20 plásticos sin despeinarse: los envoltorios de las legumbres, pasta, arroz…; cada tipo de verdura se pesa con una bolsa de plástico; carnes, embutidos y pescados en plásticos; cafés, cereales, bricks de leche…; productos cosméticos, gel, champú, desodorante, pañales, compresas… Todo, pero todo, todo lleva plásticos.

Y lo peor es pensar que la mayoría de todos esos plásticos son de UN SOLO USO. Los usas una vez y los tiras.

Reciclaje de plásticos, ¿suficiente?

Evidentemente NO. Tan solo un pequeño porcentaje de los plásticos se recicla y reutiliza, ¿qué pasa con el resto? Sí, acaban en el medio ambiente: montañas, ríos, mares…

¿Cuánto tardan en degradarse los plásticos?

Bolsas de plástico: 150 años
Botellas de plástico: hasta 1000 años
Redes de pescadores: 650 años
Cepillo de dientes: No llega a degradarse nunca

Si en esa simple cesta de la compra que hemos citado ya van unos 20 plásticos, haz el cálculo de lo que puede llegar a acumular en toda una vida un ser humano… y somos ya casi 7500 millones de humanos en la tierra.

No salen las cuentas, ¿verdad? Deberíamos estar desbordados de plásticos. Pues así es, ya existen verdaderas islas de plásticos en diferentes partes del planeta, como en los océanos Pacífico, Atlántico e Índico; solo la del Pacífico se estima que tiene una extensión que supera el territorio de Francia, Alemania y España juntas, alrededor de 1,6 millones de km2.

Es para asustarse y lo triste es que no estemos todos alarmados y dispuestos a cambiar esta situación, ya que si sigue así, en pocos años habrá más superficie de plástico en el planeta que sin plástico. Es muy importante reducir su consumo.

Consecuencias de no reciclar plásticos

Ave llena de plásticos

Una imagen vale más que mil palabras… Muchas especies de animales, como aves y peces, ingieren pequeños trozos de plástico pensando que es alimento y mueren por intoxicación o ahogamiento. Esta imagen, desgraciadamente, cada vez es más habitual.

Hace poco descubrieron una ballena en Tailandia que había ingerido 80 bolsas de plástico y finalmente murió.

No podemos ser tan arrogantes y mirar hacia otro lado tras conocer estos datos. Somos nosotros los que estamos ensuciando el planeta y los que estamos matando a esos animales.

Pero si aún no estás convencido/a de que esto también te afecta y te vuelve a ti, tan solo ve este corto vídeo:

Sí, esto está pasando, por lo que es algo que nos AFECTA A TODOS.

16 ideas para reducir el uso de plásticos

Aquí te resumimos algunas ideas para ir reduciendo plásticos en el día a día:

  • Llevar tus bolsas de tela a la compra, las venden muy baratas y te durarán mucho tiempo. Venden unas cómodas bolsas o mochilas de tela que las puedes plegar y llevar en el bolso o incluso en el bolsillo.
  • En vez de comprar botellas de agua de plástico, llevar tu propia botella de aluminio o de vidrio.
  • Bolsas de basura compostables. Puedes encontrar de distintos tamaños y materiales, todos biodegradables.
  • Al hacer la compra puedes empezar a elegir los productos con envasados menos dañinos para el medio ambiente, como cartón, mimbre, tela…
  • Usar tápers de vidrio en lugar de plástico o film transparente para conservar alimentos.
  • No comprar utensilios de plástico de un solo uso, como pajitas, cubiertos, vasos…
  • Comprar utensilios para la casa de otros materiales, como madera, metal, barro, cerámica, etc.

  • Usar jabón en pastillas en lugar de gel en botellas de plástico. Puedes incluso fabricar tu propio jabón para ni siquiera tener que comprarlo.
  • Hacerte tus propios zumos en lugar de comprar zumos embotellados. Además, la mayoría de los zumos embotellados tienen grandes cantidades de azúcar.
  • Comprar a granel en mercados y tiendas de barrio. Te llevas tu propia cesta o bolsas reutilizables y así no hace falta gastar ningún plástico en el proceso.
  • Compostar tus restos orgánicos. Si tienes jardín o una terraza en tu casa, puedes compostar tus restos orgánicos, con lo que evitarás tirar bolsas de basura y además conseguirás compost de calidad para abonar tus plantas. Aquí tienes una sencilla guía de qué puedes compostar y qué no.
  • Usar la copa menstrual en lugar de compresas y tampones, o compresas de tela.
  • Usar pañales de tela para bebés.
  • Cultivar tus propios alimentos. Tener un pequeño huerto en el que cultivar tus propias verduras y frutas es otra manera de contribuir a evitar los plásticos que gastarías en ir a comprarlos y el transporte de esos alimentos.
  • Usar cepillos de dientes de materiales naturales, como de bambú.
  • No comprar productos con microesferas de plástico, como pastas de dientes, cremas exfoliantes o detergentes. Son de los peores formatos de plástico que existen, ya que al ser tan diminutos se escapan a las depuradoras que tratan el agua y van directamente a los mares.

¿Qué más puedo hacer para contribuir?

Por supuesto, reciclar. Es un gesto que no cuesta nada y es esencial para empezar a contrarrestar la locura de producción de plásticos actual. Lo mejor sería evitar el uso de plásticos totalmente, pero como es tan difícil, los plásticos que uses, recíclalos.

Firma todas las peticiones posibles para presionar a las multinacionales para que utilicen otros materiales biodegradables para envasar los productos. En Greenpeace encontrarás algunas y en otras plataformas, como change.org, también podrás empezar campañas tuyas para presionar, por ejemplo, a supermercados de tu zona para que reduzcan el uso de plásticos.

Predica con el ejemplo y habla con amigos y familiares para concienciar sobre la importancia de parar este culto al plástico.

Recuerda que todos los productos que te ofrecemos en esta web están testados y seleccionados minuciosamente para que no tengas que perder tiempo en buscar, esperamos que los disfrutes ;)

Reciclaje